Los bancos estadounidenses llegan a la temporada de resultados con una divergencia entre la expectativa de mayores ganancias y la caída de sus acciones. Al cierre del 7 de octubre, el índice KBW Nasdaq Bank (BKX), que sigue las acciones de 24 entidades bancarias de EE.UU., estaba cerca de un 13% por debajo del máximo de cierre de agosto, según la serie de Nasdaq. El cálculo compara precios del índice, sin dividendos.
Cobrar más por un préstamo puede aumentar los ingresos del banco. Pero las tasas altas también vuelven más atractivas otras inversiones para los depositantes, encarecen el fondeo y pueden reducir la demanda de crédito. La ganancia depende de la diferencia entre lo que la entidad recibe y lo que paga, además del volumen de negocios que logra mantener.
El costo de los depósitos entra en la cuenta
En un reporte del 8 de octubre, Reuters señala que los analistas aún esperan un crecimiento interanual de las ganancias de los mayores bancos en el tercer trimestre. La preocupación está en la continuidad: las tasas de largo plazo elevadas pueden frenar los préstamos y las operaciones financieras en los meses siguientes.
Erika Najarian, analista de UBS citada por la agencia, vincula la debilidad de las acciones con el alza de los rendimientos de los bonos. Para ella, los bancos deberán demostrar que los negocios previstos siguen siendo viables, el crédito crece y el costo de los depósitos permanece contenido. Es una interpretación del movimiento, no una medición de cuánto de la caída se debe a cada factor.
La velocidad del ajuste importa. Un banco puede tener préstamos antiguos a tasa fija y necesitar mejorar la remuneración de los depósitos antes de cobrar más a los deudores. Otro puede contar con ingresos que se ajustan rápidamente y una base de clientes menos sensible a la tasa ofrecida. La misma subida de tasas produce efectos distintos en esos balances.
Menos negocios también reducen los ingresos
La presión alcanza a los bancos de inversión. Si una empresa aplaza una emisión de acciones, una adquisición o una colocación de deuda, las comisiones esperadas pueden tardar en llegar o desaparecer. Reuters registra aplazamientos de ofertas de acciones a finales de septiembre, en medio del alza de los rendimientos de los bonos.
| Canal | Qué puede pesar sobre el resultado |
|---|---|
| Depósitos | Pagar más para retener fondos reduce parte de la ganancia obtenida en los activos. |
| Préstamos | El crédito caro puede reducir la demanda y dificultar los pagos de los deudores. |
| Operaciones financieras | Los aplazamientos reducen o postergan comisiones de negocios aún no cerrados. |
Fuente: síntesis de los mecanismos analizados por Reuters el 8 de octubre. La tabla describe riesgos, no una pérdida ya constatada.
Para quienes poseen acciones o fondos bancarios, separar crédito, depósitos y comisiones ayuda a interpretar el resultado. Para las empresas que dependen de esos bancos, la posible consecuencia es un crédito más selectivo o caro. Aún falta evidencia para afirmar una contracción generalizada de la oferta.
Los resultados deberán confirmar el temor
Los datos previos ofrecen un contrapunto. En el segundo trimestre, la FDIC, agencia estadounidense de seguro de depósitos, registró niveles sólidos de capital y liquidez, expansión de los préstamos y mejora en los indicadores de calidad de los activos. El informe abarca entidades aseguradas y un período anterior; no representa el resultado futuro de los bancos del índice.
JPMorgan publica sus resultados el 13 de octubre, y Bank of America el 14 de octubre. El costo de los depósitos, el crecimiento de los préstamos y las comisiones permitirán contrastar el temor de la bolsa con los resultados y las proyecciones divulgados.
La lectura apunta a presión sobre la rentabilidad futura, sin evidencia suficiente de una crisis bancaria. Depósitos estables y negocios concretados debilitarían ese temor. Un fondeo más caro, acompañado de crédito débil y pérdidas crecientes, daría fundamento adicional a la caída de las acciones.