En 30 segundos
- Las encuestas empresariales mostraron actividad y costos al alza; el rendimiento del bono estadounidense a diez años llegó a rondar el 5,2%.
- Mayores rendimientos reducen el precio de los bonos existentes y elevan las exigencias sobre las utilidades futuras y las nuevas operaciones de financiamiento.
- PCE, empleo y oferta efectiva de petróleo ayudarán a distinguir un crecimiento sostenible de una expansión acompañada de inflación persistente.
Semana del 21 al 25 de septiembre de 2026, con información disponible hasta la mañana del 27 de septiembre.
La economía estadounidense dio señales de fortaleza justo cuando los inversionistas en bonos esperaban cierto alivio en las tasas. Las encuestas empresariales mostraron una aceleración de los pedidos y mayores costos. El rendimiento exigido para mantener deuda del gobierno estadounidense a diez años se situó cerca del 5,2% el viernes. Como precio y rendimiento se mueven en sentidos opuestos, quienes ya tenían esos bonos sintieron la presión en sus carteras.
El S&P 500 y el Nasdaq, por su parte, avanzaron en la semana. La combinación tiene sentido mientras el crecimiento mejore las perspectivas de utilidades lo suficiente para compensar el financiamiento más caro. El problema aparece cuando la demanda enfrenta capacidad limitada y energía cara: producir más puede ir acompañado de inflación persistente, llevando a los bancos centrales a endurecer aún más la política monetaria.
La edición anterior examinó la reacción de las bolsas al alza de tasas de la Reserva Federal (Fed), banco central de EE.UU. Esta semana, los indicadores de actividad sumaron una razón para que continuara el endurecimiento. Para las carteras, la cuestión pasó a ser cuánto de esa fortaleza se traducirá en utilidades y cuánto exigirá tasas mayores.
Pedidos fuertes se enfrentan a costos al alza
El PMI es una encuesta empresarial sobre la evolución de la actividad frente al mes anterior. Una lectura superior a 50 indica expansión; la cifra no corresponde a una tasa de crecimiento del PIB. Las lecturas preliminares de septiembre mostraron aceleración tanto en EE.UU. como en la zona del euro.
| PMI compuesto de actividad | Agosto → lectura preliminar de septiembre |
|---|---|
| Estados Unidos | 56,0 → 58,4 |
| Zona del euro | 52,0 → 53,1 |
Fuentes: S&P Global, comunicados del 23/09 para EE.UU. y la zona del euro. Índices en puntos, con ajuste estacional; datos preliminares.
En EE.UU., la encuesta registró el ritmo de expansión más fuerte desde julio de 2021. Los nuevos pedidos cobraron fuerza en la industria y los servicios, principalmente por la demanda interna. Las empresas contrataron más, pero el trabajo pendiente siguió creciendo, señal de que la capacidad disponible no pudo responder por completo a los pedidos.
Los costos de los insumos subieron al ritmo más fuerte desde octubre de 2022, con combustible y transporte entre los factores citados. Los precios cobrados a los clientes subieron a un ritmo mayor que en agosto, pero menor que entre marzo y julio. Hay presión para trasladar costos a precios, con la competencia limitando cuánto puede repercutir cada empresa.
En la zona del euro, el avance de la actividad vino acompañado de costos y precios cobrados que subieron al ritmo más fuerte desde mayo. El empleo creció apenas modestamente. Ese contraste aconseja cautela: la encuesta mejora la lectura de la producción, pero aún requiere confirmación de los datos oficiales y de la capacidad de sostener las ventas tras las alzas de precios.
Por qué un bono pierde valor cuando mejora la economía
Una economía resistente reduce la urgencia de bajar tasas para proteger el empleo. Si también genera presión sobre los precios, aumenta el margen para nuevas alzas. En su reportaje de cierre del viernes, Reuters registró cerca del 66% de probabilidad de que la Fed subiera las tasas al menos otros 0,25 puntos porcentuales en octubre, según CME FedWatch. Es una lectura de las expectativas, sujeta a cambios.
El rendimiento del Treasury, bono del Tesoro estadounidense, a diez años estaba en el 5,196% al momento de ese reportaje. El valor de mercado de un bono con pagos fijos cae cuando sube el retorno exigido. Para quien compra ahora, el retorno implícito en el precio es mayor; para quien vende antes del vencimiento, la variación puede representar una pérdida.
Interpretar el alza de los rendimientos exige más cuidado. Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, afirmó el viernes que las tasas reales habían subido más que las expectativas de inflación. Señaló la actividad sólida, la competencia por recursos vinculada a la inversión tecnológica y los ajustes a las perspectivas monetarias.
Esa lectura ayuda a evitar que toda venta de bonos se interprete como pérdida de confianza en el control de los precios. El crecimiento, la trayectoria esperada de la Fed y la remuneración por mantener deuda a largo plazo pueden contribuir simultáneamente. Para las empresas que necesitan financiamiento, el efecto práctico es una tasa de referencia más exigente, a la que se suma la prima por el riesgo del deudor.
El alivio del petróleo siguió siendo incompleto
La semana también mostró lo rápido que puede ponerse en duda una mejora de la oferta. El Brent quedó por debajo de US$ 100 en la liquidación del martes, con noticias de reanudación del oleoducto saudí East-West y mayores flujos por Ormuz. El viernes, pese a caer en la jornada, terminó por encima de ese nivel.
| Fecha de liquidación | Brent, US$ por barril |
|---|---|
| 22 de septiembre | 99,25 |
| 25 de septiembre | 104,32 |
Fuentes: Reuters, precios de liquidación del 22/09 y 25/09. Son dos observaciones dentro de la semana, distintas de su variación acumulada.
Las conversaciones entre EE.UU. e Irán alimentaron expectativas de una reapertura más amplia del estrecho, mientras los ataques contra Arabia Saudita mantuvieron el riesgo de interrupción. La negociación diplomática y el funcionamiento regular de una ruta son etapas diferentes. Transportistas e industrias dependen de los barriles efectivamente entregados y de la disponibilidad de combustible.
En el comercio, surgió una posibilidad de reducir costos: la Casa Blanca informó de un consenso con China sobre recomendaciones de trato arancelario más favorable para US$ 30 mil millones en bienes en cada dirección. El anuncio describe recomendaciones y el valor de las mercancías cubiertas, sin demostrar una reducción arancelaria ya ejecutada. El efecto sobre precios y márgenes depende de las reglas y de su implementación.
La bolsa logra avanzar con financiamiento caro
El cierre semanal muestra que la presión sobre la deuda no impidió ganancias en las acciones. Según Reuters, el resultado fue positivo en ambos índices de la tabla.
| Índice | Semana terminada el 25/09 |
|---|---|
| S&P 500 | +1,2% |
| Nasdaq Composite | +2,0% |
Fuente: Reuters, cierre del 25/09/2026. Variaciones semanales, distintas de las alzas del viernes.
El reportaje atribuye a las grandes empresas vinculadas a la inteligencia artificial buena parte del reciente aumento de las estimaciones de utilidades del S&P 500. Mejores expectativas pueden sostener las acciones incluso con una tasa de descuento mayor. Luego deben concretarse en ingresos y caja: las utilidades previstas siguen pendientes de materializarse.
La situación varía según el balance. La deuda a tasa fija con vencimiento lejano preserva temporalmente el costo contratado. Las empresas que necesitan refinanciar pronto quedan expuestas a las tasas vigentes, mientras un menor margen operativo reduce su capacidad de absorber el nuevo gasto financiero. En América Latina, los deudores en dólares sin ingresos equivalentes también enfrentan riesgo cambiario, aunque bajen las tasas locales.
Inflación y empleo pondrán a prueba esta lectura
El escenario base es una actividad resistente que mantiene la presión sobre los bonos, con acciones apoyadas en empresas capaces de generar utilidades. Una caída persistente de los costos energéticos favorecería esa combinación. La próxima semana ofrece pruebas más concretas que las encuestas preliminares.
| Fecha | Publicación y prueba principal |
|---|---|
| 29/09 | JOLTS de agosto: vacantes y movimientos del empleo en EE.UU. |
| 30/09 | PCE y consumo de agosto; tercera estimación del PIB del segundo trimestre |
| 01/10 | PMI manufacturero final de septiembre: confirmación de la lectura preliminar |
| 02/10 | Empleo estadounidense de septiembre: contrataciones, salarios y revisiones |
Fuentes: calendarios del BLS, del BEA y comunicado de S&P Global, consultados el 27/09. El PCE es el índice de precios utilizado como referencia para la meta de inflación de la Fed.
Una inflación en descenso con consumo y empleo sostenibles abriría margen para un descenso de los rendimientos sin un deterioro equivalente de las utilidades. Precios persistentes y contrataciones fuertes reforzarían las expectativas de endurecimiento. Una caída brusca del empleo podría hacer bajar las tasas y, al mismo tiempo, ampliar la prima exigida a las empresas con mayor riesgo de impago.
Por eso, confirmar un escenario mejor exige observar tasas y crédito juntos. Menores rendimientos acompañados de costos energéticos más bajos y utilidades sostenidas ofrecerían un alivio más amplio. Si los bonos suben de precio porque la demanda se desplomó, la mejora de la renta fija podrá coexistir con pérdidas en las acciones y en el crédito más frágil.