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Wall Street ya domina la cartera estadounidense de los inversores extranjeros

Las acciones ganaron peso entre los valores de EE. UU. en manos extranjeras, sobre todo por la revalorización de las cotizaciones.

Wall Street ya domina la cartera estadounidense de los inversores extranjeros

En 30 segundos

  • Los extranjeros mantenían US$ 35,35 billones en valores de EE. UU. en junio de 2025; la renta variable representaba el 56,2%, frente al 23,4% en 2009.
  • Del aumento anual de US$ 2,98 billones en renta variable, US$ 2,24 billones provinieron de la revalorización y US$ 0,64 billones de compras netas.
  • La debilidad simultánea de precios y flujos reforzaría la hipótesis de estrés externo; una rotación hacia Treasuries o depósitos debilitaría esa lectura.

Las acciones y participaciones de fondos llegaron al 56,2% de los valores estadounidenses en manos extranjeras en junio de 2025. En 2009 representaban el 23,4%. Wall Street ganó peso dentro de ese universo, aunque el cambio dice más sobre la revalorización que sobre dinero nuevo entrando en Estados Unidos.

El informe del Treasury muestra que el saldo de renta variable creció US$ 2,98 billones en doce meses. El alza de precios aportó US$ 2,24 billones; las compras netas, US$ 0,64 billones. Aumentó el peso de la renta variable en la cartera sin que la bolsa pasara a ser, por ese motivo, la principal fuente marginal del déficit en cuenta corriente.

Esta distinción cambia el diagnóstico. Los pasivos de cartera quedaron más expuestos a las cotizaciones, pero una corrección también reduce su valor de mercado. La hipótesis de estrés externo gana fuerza cuando se debilita la demanda por el conjunto de activos estadounidenses sin una rotación compensatoria hacia deuda, depósitos o inversión directa. Es un escenario de seguimiento, no una condición necesaria para todo ajuste externo.

La revalorización explica la mayor parte del cambio

Entre junio de 2024 y junio de 2025, los extranjeros aumentaron sus posiciones en renta variable estadounidense de US$ 16,88 billones a US$ 19,86 billones. Cerca de tres cuartas partes del incremento provinieron de la revalorización. Las compras netas explicaron algo más de una quinta parte; los swaps y otros ajustes, cerca del 3%.

Gráfico que muestra un aumento de 2,98 billones de dólares en la renta variable estadounidense en manos extranjeras, con 2,24 billones procedentes de la revalorización y 0,64 billones de compras, además del aumento de la participación del 23,4% en 2009 al 56,2% en 2025
La revalorización explicó cerca del 75% del alza anual de la renta variable, cuya participación en el universo comparable subió del 23,4% en 2009 al 56,2% en 2025. · Fuente: ticdata.treasury.gov (2026-04-30)

La diferencia importa porque saldo y transacción responden preguntas distintas. El saldo mide cuánto vale la posición en una fecha. La compra neta mide el cambio atribuido a transacciones. Una bolsa al alza puede elevar con fuerza el primer número incluso cuando el flujo es moderado.

El Treasury y el BEA miden universos distintos

Los US$ 35,35 billones del Treasury cubren valores de EE. UU. en manos extranjeras: renta variable y títulos de deuda. La posición internacional del BEA es más amplia. Incluye inversión directa, cartera, derivados, depósitos, préstamos y otros activos y pasivos financieros.

En el primer trimestre de 2026, el déficit en cuenta corriente fue de US$ 226,8 mil millones, o el 2,9% del PIB. Las transacciones aumentaron los pasivos externos en US$ 803,7 mil millones. Aun así, su saldo disminuyó US$ 140,4 mil millones porque las reducciones de precio por US$ 1,18 billones superaron el efecto positivo de las transacciones.

La posición de inversión internacional neta (PIIN) mejoró US$ 603,3 mil millones durante el trimestre. El movimiento combinó un aumento de US$ 462,9 mil millones en los activos externos de los residentes estadounidenses con una caída de US$ 140,4 mil millones en los pasivos. No existe, por tanto, una regla según la cual una baja de Wall Street mejore automáticamente la posición neta.

Con todo lo demás constante, la caída de la renta variable estadounidense reduce el valor de los pasivos accionarios. El resultado final de la PIIN también depende de los activos externos, el tipo de cambio y otros ajustes. La caída genera una pérdida por valoración para el inversor extranjero, pero no demuestra facilidad ni dificultad de financiamiento.

El auge de la IA puede ampliar el déficit vía importaciones

Una FEDS Note de economistas del Board estima que, en la medida bruta utilizada por los autores, alrededor del 90% del equipo de alta tecnología se obtiene en el exterior, con una fuerte concentración en Asia Oriental.

En un modelo con datos trimestrales de 1993 a 2019, la respuesta mediana a un shock tecnológico de inversión de una desviación estándar amplía el déficit en cuenta corriente cerca de 0,2 punto porcentual del PIB durante varios trimestres. Es una relación histórica estimada, no una medición del efecto de la IA en 2026.

Ese canal pasa por las importaciones, no por la compra de acciones. Una operación en el mercado secundario no paga directamente el centro de datos del emisor. El flujo de caja de Google muestra la presión de la inversión corporativa, mientras la cuenta financiera registra cómo el país obtiene financiamiento externo en términos agregados.

La prueba debe combinar precios y flujos

Una caída aislada del Nasdaq 100 no confirma estrés externo. En una rotación defensiva, el dólar puede mantenerse firme y los Treasuries subir. La hipótesis de estrés específico de Estados Unidos cobra fuerza cuando la bolsa y el dólar retroceden, la prima por plazo aumenta y los flujos dejan de migrar hacia otros activos estadounidenses.

Lectura Regla editorial de seguimiento
Patrón compatible con rotación En 20 sesiones, el Nasdaq 100 cae un 10% o más; el índice amplio del dólar de la Fed no pierde más del 1%; el rendimiento del Treasury a diez años baja; en el TIC de tres meses, menores compras netas de acciones van acompañadas de mayores compras de Treasuries, agencias o crédito, manteniendo positivo el total a largo plazo
Patrón compatible con estrés externo En la misma ventana, el Nasdaq 100 cae un 10% o más; el dólar amplio pierde al menos un 3%; la prima por plazo ACM a diez años sube 25 puntos básicos o más; las compras TIC de tres meses son negativas en dos publicaciones consecutivas y los pasivos bancarios no compensan
Señal que debilita la hipótesis Los Treasuries, el crédito, los depósitos o la inversión directa preservan la demanda externa agregada, o la combinación de precios se revierte durante las 20 sesiones siguientes

Elaboración propia de LATAM Alpha con Treasury TIC, índice amplio del dólar de la Reserva Federal, prima por plazo ACM del New York Fed e ITA/IIP del BEA. Los umbrales organizan el seguimiento; no constituyen un modelo causal ni una señal de negociación.

El escenario base sigue siendo de financiamiento disponible. El dólar conserva su papel como principal moneda de reserva y Estados Unidos ofrece mercados difíciles de sustituir, como explicamos en el dólar volvió a cobrar alquiler al mundo. Las tasas más altas también pueden atraer demanda, aunque elevan el costo de nuevas emisiones, tema de la curva estadounidense y la prima por plazo.

La lectura más grave pierde fuerza si la caída de la tecnología coincide con un dólar firme, Treasuries al alza y flujos agregados todavía positivos. En ese caso, una corrección de Wall Street no sería, por sí sola, evidencia de una crisis de financiamiento externo.

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LATAM ALPHA

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