En 30 segundos
- El oro recuperó un 9% en agosto y cotizaba cerca de US$ 4.400 por onza el 17 de agosto, después de caer de US$ 5.595,47 en enero a menos de US$ 4.000 en junio.
- La probabilidad implícita de una subida de tasas de la Fed en septiembre cayó al 30%, frente a cerca del 50% una semana antes, mientras el dólar tocó su nivel más bajo desde junio; en julio, los ETF volvieron a recibir recursos.
- La recuperación cobra fuerza si el dólar y los rendimientos se mantienen más bajos, el petróleo no registra otro salto y continúa la entrada observada en los ETF en julio; puede fallar si la energía reactiva la inflación, las tasas y la demanda de liquidez.
El oro ganó un 9% en agosto y el día 17 cotizaba cerca de US$ 4.400 por onza. La guerra con Irán no explica por sí sola el movimiento.
Al comenzar el conflicto, a fines de febrero, el metal venía de un máximo intradía de US$ 5.595,47 el 29 de enero. En junio cayó por debajo de US$ 4.000. El petróleo caro elevó el riesgo inflacionario; el dólar y los rendimientos estadounidenses se mantuvieron firmes; los inversionistas buscaron liquidez; y algunos bancos centrales vendieron o intercambiaron reservas.
La recuperación combina una menor probabilidad de alza inmediata de tasas de la Fed, dólar más débil y entrada neta a los ETF en julio. El miedo persiste, pero no actúa solo.
La guerra mostró que la protección también puede venderse
Sin depender del crédito de empresas o gobiernos, el oro puede venderse para obtener efectivo, sostener una moneda o cubrir pérdidas.
El World Gold Council redujo de 244 a 57 toneladas su estimación de demanda neta de bancos centrales y otras instituciones oficiales en el primer trimestre, tras nuevos datos y una reclasificación al mercado extrabursátil. La demanda estimada llegó a 289 toneladas en el segundo trimestre y a 345 toneladas en el semestre. Entre los cambios reportados hasta junio, Turquía y Rusia lideraron las ventas, con reducciones netas de 83 y 44 toneladas.
El saldo estimado siguió positivo, con Polonia, Uzbekistán y China entre los compradores reportados. Además de reserva de valor, el oro es liquidez movilizable durante una crisis.
Según el World Gold Council, riesgo, tipo de cambio, tasas y posicionamiento contribuyeron de forma distinta a la volatilidad semestral. Reuters vinculó la caída a la búsqueda de liquidez y al uso de reservas de algunos bancos centrales ante el petróleo caro; las fuentes no aíslan un factor dominante.
| Trayectoria del oro al contado en 2026 | Precio por onza |
|---|---|
| Máximo intradía el 29 de enero | US$ 5.595,47 |
| Mínimo intradía el 24 de junio | US$ 3.959,33 |
| Zona observada el 17 de agosto | cerca de US$ 4.400 |
Fuentes: World Gold Council para enero y junio; Reuters para el 17 de agosto. El último valor es intradía.
Las tasas y el dólar abrieron espacio para la recuperación
Los datos estadounidenses más débiles cambiaron la ecuación monetaria. El 17 de agosto, el mercado asignaba un 30% de probabilidad a un alza de tasas de la Fed en septiembre, frente a cerca del 50% una semana antes, según CME FedWatch citado por Reuters. El dólar tocó su mínimo desde junio y el rendimiento del Treasury a dos años bajó al 4,154% durante la sesión.
El oro no paga intereses. Si sube el rendimiento de los bonos cortos y se fortalece el dólar, mantenerlo pierde atractivo para quien mide el retorno en moneda estadounidense. Si disminuye la probabilidad de endurecimiento, ese costo de oportunidad cede.
La demanda financiera también dejó de deteriorarse. Los ETF globales respaldados por oro recibieron US$ 3 mil millones netos en julio, tras dos meses de salidas, según el World Gold Council. Los activos bajo gestión llegaron a US$ 530 mil millones y las reservas físicas aumentaron 23 toneladas, hasta 4.068 toneladas.
El regreso aún era selectivo. América del Norte recibió solo US$ 71 millones en julio y siguió negativa en el año. La posición neta larga en la Comex cayó un 4,4% mensual, hasta 542 toneladas.
El petróleo puede alimentar el miedo y perjudicar el precio
El mismo conflicto que suele reforzar el refugio crea el principal riesgo. El 17 de agosto, el Brent cotizaba a US$ 89,42 por barril tras subir un 6% la semana anterior. Un alto funcionario iraní dijo a Reuters que Teherán intensificará las tensiones en Hormuz y atacará para romper el bloqueo naval estadounidense si, en pocas semanas, Washington no aplica plenamente el acuerdo provisional y fracasa la diplomacia.
Si la escalada eleva el petróleo, el primer efecto puede ser más inflación y mayor probabilidad de endurecimiento monetario. Los rendimientos y el dólar pueden subir, mientras los importadores de energía buscan liquidez. El miedo favorece al oro, pero el costo del dinero y la necesidad de efectivo actúan en sentido contrario.
La relación no es mecánica. Un deterioro geopolítico con petróleo contenido y rendimientos a la baja puede fortalecer la demanda de protección. Un choque energético que reabra el debate sobre un alza de tasas de la Fed puede limitar al metal. El análisis del cuello de botella entre petróleo y combustibles muestra por qué hay que seguir los derivados, la inflación y las tasas, no solo el titular sobre Hormuz.
| Señal | Lectura al corte | Qué pone a prueba |
|---|---|---|
| Probabilidad de subida de tasas de la Fed en septiembre | 30% | costo de oportunidad y dólar |
| Flujo neto hacia los ETF en julio | US$ 3 mil millones | reconstrucción de la demanda financiera |
| Brent el 17 de agosto | US$ 89,42 por barril | riesgo de una nueva presión sobre la inflación y las tasas |
Tres confirmaciones importan más que un máximo
La primera confirmación es monetaria. Si las minutas de la Fed del 19 de agosto y los próximos datos mantienen baja la probabilidad de un alza, el entorno sigue favorable. Un repunte de los rendimientos cortos y del dólar debilita esa tesis. La división reciente en la Fed impide considerar decidida la reunión de septiembre.
Segundo, los fondos. La entrada de julio ofrece apoyo parcial, pero solo su continuidad mostrará demanda más allá del mercado físico. Hay que separar la entrada de dinero del aumento de los activos bajo gestión causado por el precio.
Tercero, el petróleo. Un Brent estable o a la baja reduce el riesgo de otra ronda de inflación y endurecimiento. Un salto junto con mayor probabilidad de alza de tasas de la Fed repetiría parte de la combinación que derribó al oro después de enero.
Para el inversionista latinoamericano, el tipo de cambio también cuenta. El oro puede subir en dólares y rendir menos en una moneda local que se aprecia. En las mineras, los ingresos dependen del precio realizado, volumen, ley del mineral, coberturas y tipo de cambio; energía, salarios, regalías e inversión afectan los márgenes. Metal y productores no son la misma exposición.
US$ 4.400 devolvió al oro al radar sin demostrar que el refugio funcione en cualquier crisis. Importa la combinación de tasas, dólar, petróleo y flujos. Si las cuatro señales siguen alineadas, la recuperación gana sustento. Si el choque energético vuelve a presionar tasas, dólar y liquidez, el miedo puede subir antes que el oro.